Seguir vivas

Para mí trabajar tan cerca de mujeres con cáncer de mama ha sido una experiencia llena de aprendizaje, al tener la oportunidad de convivir con ellas y escuchar sus testimonios, en donde comparten su historia de vida, antes y después que se les diagnosticará cáncer; escuchar en qué circunstancias reciben un diagnóstico de dicha magnitud, cuáles fueron sus primeras reacciones, como en medio de la incertidumbre comienzan a construir otra vida, los cambios físicos y emocionales que van presentando a lo largo del proceso y como encuentran instituciones, médicos, profesionales y seres humanos capaces de ser empáticos frente a su dolor.  Comprendí que hay mujeres y familias que no recuerdan lo que es vivir día a día sin preocupación, lo que es planear algo sin miedo, lo que es no vivir en urgencia constantemente. Y al mismo tiempo veo en cada una de las pacientes un espíritu de auténticas guerreras; llenas de anhelos, que toman fuerza para seguir adelante, que se llenan de empatía para apoyar a aquella mujer que va iniciando con su diagnóstico de cáncer y que están en constante búsqueda por mejorar su calidad de vida, ellas tienen un objetivo, un fin “SEGUIR VIVAS”.

Ser parte del equipo de colaboradores de Fundación CIMA me permite contribuir en que cada una de las pacientes que apoya la Fundación pueda alcanzar ese fin y tengan una mejor calidad de vida en el proceso que representa la enfermedad, haciendo posible que el apoyo requerido para enfrentarla sea accesible para ellas. Soy parte del equipo de alianzas estratégicas por lo que mi principal labor es desarrollar e implementar estrategias de recaudación que permitan lograr que la Fundación cumpla su misión de seguir beneficiando a más mujeres con cáncer de mama y sus familias, además de generar conciencia para la población en general de la importancia de detectarlo

Si bien compartir el dolor y el sufrimiento de otro es una tarea extremadamente difícil, el papel que desempeñamos como familia, amigos y sociedad es vital si nos solidarizarnos con las pacientes con cáncer de mama y nos convertimos en una red de apoyo para ellas: como institución, como profesionista, como donante, como cuidador, todos podemos lograr que cada paciente siga cumpliendo sus sueños, sus anhelos, sus metas y que lleven su proceso de tratamiento de la mejor manera posible.

Me empatizo con ellas porque para mí no es indiferente la vida, ni la salud, ni la muerte de otro ser.

Yan Guerrero

Alianzas estratégicas de Fundación CIMA

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